Rigatoni cremoso con calabacines

Este fin de semana estuve revisando la nevera para saber qué tenía que cocinar antes de que me llegue La Canasta, un mercado de diferentes fincas agroecológicas con productos deliciosos de nuestra tierra. En mi publicación sobre los cultivos transgénicos en Colombia pueden leer más sobre esta iniciativa. 

Me obsesiona mucho el orden en la cocina así que cuando hago el mercado soy muy metódica en la forma en que empaco la comida, e incluso tengo mi propia manera de pasar las cosas por la caja registradora antes de pagar para que todo llegue a la casa organizado como yo quiero. Adelante, ríanse de mi pues es cierto que resulta chistoso.

Así como me gusta el orden para comprar, suelo pensar mucho en los alimentos que hay que cocinar primero para que no se dañen. Teniendo eso en cuenta y considerando que el miércoles me llega La Canasta con un montón de perecederos quise salir de los vegetales que me quedabas: los calabacines.

Pasta rigatoni penne con calabacines

Rigatoni cremoso con calabacines

Ingredientes para 5 personas

  • 250 gr de pasta penne rigatoni
  • 2 litros de agua
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 calabacines (yo usé uno verde y uno amarillo) cortados en rodajas delgadas
  • 1/4 de libra de queso mozzarella rallado
  • Queso parmesano para gratinar

Para la salsa bechamel:

  • 425 ml de leche
  • Dos hojas de laurel
  • 40 gr de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina
  • Sal, pimienta y nuez moscada al gusto

Preparación

  1. Ponga a hervir el agua con la sal. Agregue la pasta y cocine por 8 a 10 minutos (revise las indicaciones del empaque). Escurra y reserve.
  2. Prepare la salsa bechamel. Caliente la leche con el laurel, pimienta y nuez moscada por 4 minutos a fuego medio. Retire las hojas de laurel y reserve. Derrita la mantequilla procurando que no se queme y agregue la harina. Revuelva con la ayuda de una cuchara de madera hasta que se incorporen los ingredientes. Reduzca el fuego y poco a poco añada la leche, mezcle rápidamente con la cuchara para evitar que se formen grumos. Cambie la cuchara de madera por un batidor de alambre, agregue la sal y termine de incorporar todos los ingredientes. Reserve tapado.
  3. Precaliente el horno a 180 °C. En un recipiente grande mezcle las rodajas de calabacín con media cucharadita de sal. A continuación agregue una cucharada de aceite de oliva, asegurándose de que llegue a todas las rodajas. Agregue la pasta, revuelva, y finalmente vierta la salsa y el queso mozzarella rallado.
  4. Disponga la pasta con la salsa y los calabacines en una refractaria, espolvoree el queso parmesano y cubra con papel aluminio. Hornee por 30 minutos, retire el papel aluminio y gratine por 15 minutos más.