¿Quieres sorprender a alguien?

Torta de zanahoria

Si a mi me preguntaran que cuál es mi obra maestra, les daría a probar esta torta. La torta de zanahoria es una receta clásica pero que nunca deja de sorprender, por su peculiar mezcla de ingredientes. Aprende a prepararla para tu próxima cena especial.

Ingredientes:

  • 3 tazas de zanahoria rallada
  • 2 tazas de harina
  • 2 tazas de azúcar
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela
  • 4 huevos
  • 3/4 de taza de aceite

Para el frosting:

  • 1/2 taza de mantequilla sin sal, suave y no derretida
  • 200 gr de queso crema suave. El de Colanta es muy bueno para esta preparación.
  • 4 a 5 tazas de azúcar en polvo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Preparación:

Precalentar el horno a 180°C. Engrasar y enharinar dos moldes redondos para torta, de más o menos 9×1 pulgadas.

Mezclar la harina, el azúcar, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la canela en un recipiente grande. Luego mezclar los huevos, la zanahoria y el aceite en otro recipiente y agregar esta mezcla a la de la harina, con ayuda de un tenedor grande o una cuchara para poder revolver. Después se divide la mezcla en los dos moldes y se hornea por media hora, revisando cada 10 minutos. Esto último lo digo porque últimamente he visto que cada horno puede tener su truco, y que aunque hay que seguir las recetas, es aún más importante que la torta quede rica.

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Mientras tanto hacemos el frosting, o cubierta. Batimos la mantequilla, el queso crema y la esencia de vainilla hasta tener una mezcla cremosa y con cuerpo. Luego vamos añadiendo poco a poco el azúcar en polvo hasta lograr la contextura perfecta para untar sobre la torta.

Lo último que queda es demostrar sus habilidades desmoldando y acomodando las tortas, una encima de otra con un poco de relleno de frosting, que por cierto le da un toque muy especial a la torta, y luego cubran toda la torta con esta deliciosa cubierta. Les aseguro que no será demasiado.

Consejo: guarden la torta en la nevera, tapada o en algún recipiente de plástico. Incluso funciona ponerla en un plato y cubrirla con una olla. Esto es muy importante porque conservará su sabor y textura, previniendo que se seque, además fría sabe mucho más rico y el frosting se pone un poco más firme.

Enjoy!